Laos y Camboya, el combo perfecto

Laos y Camboya

Laos y Camboya, el combo perfecto

Tailandia y Vietnam son los países más populares de ese trocito de mundo tan mochilero llamado sudeste asiático. Cierto es que el primero te atrapa con toda la variedad cultural y natural que ofrece y el segundo, además de con una naturaleza exagerada, con la historia más reciente de una de las guerras más famosas de la historia. Pero entre estos dos fantásticos países hay otros dos, algo menos conocidos, pero que esconden un abanico de opciones espectacular y que ofrecerán al viajero una serie de experiencias que jamás olvidará. Por eso Laos y Camboya son el combo perfecto.

Laos y Camboya

Uno de los budas tumbados más grandes

Nosotros combinamos ambos países y estuvimos 22 días de los que 14 estuvimos en Laos y los otros 8 en Camboya. Todo en el mes de julio, no nos llovió mucho, aunque quizá no sea el mejor mes para viajar por esa zona. Aquí os contamos mejor este tema. Respecto a las fronteras, no hay que hacer ningún papeleo previo, pero sí toca hacerlos allí (son un poco pesados). Importante; llevad unas cuantas fotos de carnet y dólares, con esas dos cositas y un poco de paciencia no tendréis problema para entrar en ambos países.

Empezamos por Laos, que lo abordamos desde Chiang Rai, en Tailandia, cruzando por la frontera natural que hace el río Mekong, que será nuestro inseparable compañero de viaje. En ese momento tienes la opción de pasar una noche en un árbol como si fueras un monito en The Gibbon Experience, en el Parque Nacional Nam Park. A ver, es algo caro, pero la experiencia de dormir en un árbol al que solo se puede acceder con tirolinas es, cuanto menos, excitante.

Respecto a las fronteras, no hay que hacer ningún papeleo previo, pero sí toca hacerlos allí (son un poco pesados). Importante; llevad unas cuantas fotos de carnet y dólares.

Luang Prabang es una de esas ciudades mágicas que atrae a todos sin ofrecer nada espectacular. Asombra la paz de un entorno con más de 50 templos budistas en los que viven cientos de monjes que al amanecer recorren las calles para recoger alimentos y ofrendas de los paisanos o turistas. Bien cerquita de Luang Prabang están las cascadas de Khuang Xi, con sus tonos azules y donde darse un chapuzón en un entorno natural perfecto.

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Procesión de monjes en Luang Prabang

De arriba abajo llegamos a Vientian, obviamos Van Vieng porque en la época en la que fuimos (nuestro verano) había poco agua en el río para hacer el descenso y tampoco estábamos muy motivados. En Vientian, ciudad a la que llegamos en bus nocturno (elegir siempre la opción VIP) la vimos casi en una mañana. Después seguimos camino hacia el sur, la cueva de Tham Kong Lo nos esperaba con sus 7 kilómetros de longitud y sus formaciones rocosas únicas.

En Vientian, ciudad a la que llegamos en bus nocturno (elegir siempre la opción VIP) la vimos casi en una mañana y seguimos camino hacia el sur.

Después de pasar un tiempo bajo tierra cogimos carretera hacia Pakse, desde donde empieza una de las experiencias más divertidas del viaje. Alquilas una moto, preparas una mochila con lo justo para pasar 4 días y a recorrer la Meseta del Bolaven haciendo un círculo en el que podrás descubrir las cascadas de Tat Lo y Yuang. También debes hacer caminatas por las montañas o simplemente disfrutar de la sonrisa de los paisanos y de la excelente comida de la zona.

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Atardecer en el Mekong

Laos se nos empieza a terminar y, como no, nos despedimos volviendo a cruzar el Río Mekong por la zona de las 4.000 islas, donde disfrutar de paseos más o menos rápidos en kayak o bicicleta. También podrás ver los delfines de agua dulce para después reposar disfrutando de un atardecer precioso.

Laos se nos empieza a terminar y, como no, nos despedimos volviendo a cruzar el Río Mekong por la zona de las 4.000 islas.

Es Camboya quien se asoma en ese recorrido de norte a sur y el principal imán es Siem Riep, pero no por la marcha y la vidilla que tiene la ciudad. Es el sitio en el que hacer noche para llegar a una de las maravillas del sudeste asiático; los templos de Angkor, algo que se merece un post exclusivo.

Del resto del país, no nos sedujo nada en especial, la zona de playa de Sihanoukville no es nada impresionante, pero si te puede dar un poco de relax tras tanto viaje en bus. Desde ahí se puede abordar la fantástica isla de Koh Rong, un destino top al que no siempre es fácil acceder por las condiciones de la mar.

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En Angkor Wat

El viaje toca a su fin y tras pasar un día en la tranquila Kampot, la capital es la última parada del viaje. Phnom Penh no tiene la magia de Bangkok, ni mucho menos, pero tiene uno de esos museos que todos deberíamos visitar y reflexionar sobre las atrocidades que ha cometido el ser humano a lo largo de la historia. Se trata del Museo del Genocidio, que también tiene un post específico. Este ha sido una introducción vendrán más sobre estos dos países, Laos y Camboya, el combo perfecto.

Aquí te ha contado un poco del viaje, pero si tienes dudas, no dudes en pregunta aquí.