Colombia, mejor descubrirla a que te cuenten

CARTAGENA COLOMBIA

Colombia, mejor descubrirla a que te cuenten

Colombia es un nombre propio que sólo al escucharlo ya da respeto. No te digo nada si has visto las tres temporadas de Narcos en Netflix. Ha sido mucha la violencia que ha sufrido éste país y cuyas noticias eran las únicas que nos llegaban a nuestros medios de comunicación por lo que la imagen que nos hemos creado de Colombia es la que todos tenemos en mente. Pero si salvas esos prejuicios y te informas podrás acercarte a un país maravilloso y que además, no está muy trillado. Por eso Colombia es mejor descubrirla a que te la cuenten.

Colombia

Al rico café de Colombia

Tras ésta introducción hemos de decir que Colombia no es un país inseguro si tomas las precauciones habituales de cualquier viaje a un destino no europeo. Nosotros empezamos el viaje en Bogotá, donde SÍ, es mejor que te muevas en taxis privados tipo Uber u otras compañías locales que ofrecen seguridad y tranquilidad pagando un poco más que a los habituales taxis. En Bogotá no pasaría más de dos días, tiempo suficiente para subir al Cerro de Monserrate, perderte callejeando por Candelaria y Usaquén, visitar el Museo Boteo y el Museo del Oro y comer o cenar en Andrés Carne de Res (casi obligatorio).

En Bogota sí es mejor que te muevas en taxis privados tipo Uber u otras compañías locales que ofrecen seguridad y tranquilidad pagando un poco más que a los habituales taxis.

Dejando atrás Bogotá en un autobús nocturno llegamos de día a Salento, donde encontrarás toda la paz que la capital no te ofrecía. Salento es un pueblecito colorido que huele a café. Imprescindible hacer una caminata por el campo y visitar alguna de las fincas en las que te explicarán el proceso de siembra y fabricación y que terminará con un cafelito que te sabrá a gloria en plena naturaleza. Muy cerca de Salento está el Valle del Cocora, un espectáculo por descubrir, es el hogar principal del árbol nacional de Colombia, La Palma de Cera del Quindío, una palmera que llega a los 60 metros de altura.

Valle de Cocora, Colombia

Las inmensas palmeras del Valle de Cocora

En bus llegas a Medellín, que no tiene gran cosa, sólo la mística de que era la ciudad de Pablo Escobar y que bien cerquita está Guatapé y su peñón. Una sucesión de lagos e islas que ofrecen unas vistas preciosas y otro colorido pueblo (Guatapé) que quizá no tenga el encanto de Salento, pero que también es muy bonito. Aprovecho para contaros que en todo el viaje que hicimos por Colombia no nos llovió ni un día. Tienes que pinchar en este link para saber cuándo fuimos.

Colombia

En las Islas del Rosario

 

En avión llegamos a Santa Marta para embarcarnos hacia el Tayrona, un parque natural en el que debes pasar al menos dos noches para explorar sus playas y disfrutar de un descanso caribeño. Es también una buena base para abordar la travesía hacia la Ciudad Perdida o subir a La Guajira, algo menos explotado que el Tayrona.

El Tayrona es un parque natural en el que debes pasar al menos dos noches para explorar sus playas y disfrutar de un descanso caribeño.

Si miramos el mapa hacia la izquierda Cartagena de Indias actúa como un imán imposible de evitar. Cartagena de Indias es parada obligatoria en Colombia aunque, a veces, esté repleta de turistas. Sus calles, su encanto, su color, su historia aportan el plus cultural perfecto al viaje. Además tiene un emplazamiento perfecto para abordar las Islas del Rosario o incluso San Blas, en Panamá.

Cartagena de Indias, Colombia

De paseo por Cartagena

Nuestra última parada en Colombia fue en Barranquilla para vivir su carnaval, pero eso…lo podréis leer en una entrada específica. Antes de acabar el post, os recomendamos algo de literatura. Sin duda un buen libro para leer mientras estás de viaje por Colombia es Calamarí, de Emilio Ruiz Barrachina.

Aquí te ha contado un poco del viaje, pero si tienes dudas, no dudes en pregunta aquí.